Santiago Rebull

 

Los contornos de una historia

 

Son muchos los artistas que desarrollaron a lo largo de la historia del arte en México un estilo particular y que son reconocidos por la calidad de su trabajo y participación en el contexto cultural en el que se encuentran inmersos. Este es el caso de Santiago Rebull, artista que a lo largo de su vida produjo un buen número de obras y es ejemplo de los estudios academicistas de la época traducidos en técnica y composición propias de la influencia de las escuelas europeas. De alumno a maestro y director de la Academia de San Carlos –posteriormente denominada Academia de Bellas Artes–, así como docente en la Escuela Normal para Profesoras, el Colegio de las Vizcaínas y la Escuela Nacional Preparatoria, Rebull es fiel testigo de los movimientos sociales y políticos que se relacionaron con este territorio así como de las afectaciones que estos trajeron a la continuidad de estudios de los alumnos y del constante movimiento de la planta docente al interior de la Academia resultado de los mismos hechos.

Para el artista, sus estudios en Europa producto de la beca que le fue otorgada por la Academia, ampliaron su horizonte y perfeccionaron su técnica, es evidente el estudio de las formas y proporciones que comenzó a trabajar y que se representan en las obras enviadas periódicamente donde la resolución en colores y composición eran cada vez mejor resueltas. Esto hizo que a su regreso a México fuera considerado como uno de los mejores pintores de su momento, los temas bíblicos lo dieron a conocer, pero fue en el retrato donde consolidó una línea de acción que le valió los elogios de Maximiliano de Habsburgo y sus contemporáneos, así como de los presidentes Benito Juárez y Porfirio Díaz; el conocimiento de los recursos que estaban a su servicio supo aprovecharlos. Rebull es de los pocos pintores que, tras los movimientos sociales producidos por el derrocamiento del imperio, no abandona la ciudad y se mantiene al frente de sus cátedras de dibujo y en algunos otros momentos como director de la Academia.

El Museo Mural Diego Rivera rinde con la presente exposición un homenaje a Santiago Rebull excepcional pintor, dibujante, ilustrador y docente quien condensa los conocimientos impartidos en la Academia de San Carlos, el propio Diego Rivera se consideró uno de sus discípulos y heredó de su maestro el aprecio por el arte clásico y aprendió a observar las formas reduciéndolas a los elementos básicos. Agradecemos a las instituciones que nos brindaron su apoyo y a la familia Aldasoro por su colaboraciónen la realización de este proyecto.